Una de las pautas a seguir en la arboricultura urbana es aquella que defiende “el árbol correcto, en el lugar correcto”, aplicada al elegir la especie o la ubicación en nuevas plantaciones. Sin embargo, esta regla a menudo se queda demasiado simplista ante los nuevos esquemas y necesidades urbanas, donde aparecen otros factores en juego. Alan Simson, Profesor de Paisajismo y Forestería Urbana en Leeds Becket University actualizó esta expresión de forma práctica, añadiendo

con el objetivo adecuado y de la forma correcta.

Este cambio hace que el argumento adquiera mucho más sentido y valor.

Bargoed, Hanbury Road. Fotografiado en 2020

Analicemos cada una de estas afirmaciones, comenzando con el “árbol correcto”. ¿Qué volumen de cobertura arbórea queremos alcanzar en el largo plazo? ¿Queremos que florezcan en primavera? ¿Buscamos que cambien de color en otoño? ¿Debemos cuidar que los árboles generen polen alérgico, o frutos venenosos? ¿Y la forma de las copas? Con frecuencia, los árboles son elegidos principalmente por su estética, por encima de sus beneficios ecosistémicos. Sin embargo, nuevas investigaciones nos están permitiendo realizar selecciones más inteligentes basadas en atributos y beneficios a obtener, como por ejemplo el secuestro de carbono a lo largo de la vida del árbol.

¿Y cuál sería el lugar adecuado? En GreenBlue Urban creemos que los árboles se pueden plantar casi en cualquier sitio, pero debemos considerar algunos factores importantes. Debemos preguntarnos ¿Hay espacio para que el árbol madure sin comprometer la integridad de edificios e infraestructura que le rodea? ¿Estará el árbol sometido a daños por vehículos? ¿Bloquearán las hojas caídas el drenaje existente? ¿Causarán los árboles problemas de sombras en propiedades vecinas? ¿Podremos aportar al árbol del volumen de suelo suficiente bajo tierra sin crear conflictos con los servicios urbanos? Si tratamos correctamente estos aspectos, iremos por el buen camino. Será inteligente consultar con vecinos de la zona, pues el diseño colaborativo siempre trae mejores resultados, y anima a los vecinos a responsabilizarse de los árboles recién plantados.

¿Y el objetivo adecuado? ¿Cuál sería la razón última de plantar un árbol? En GreenBlue Urban creemos que la plantación urbana debe centrarse más en la calidad, por encima de la cantidad. Los esfuerzos actuales por plantar grandes cantidades de árboles suena bien de inicio, pero surge entonces la duda sobre si estos árboles vivirán lo suficiente como para amortizar los costes de plantación y mantenimiento. Si nos planteamos seriamente utilizar el arbolado como ayuda para combatir el cambio climático y traer biodiversidad a nuestras áreas urbanas, ayudar con la gestión de escorrentías y aumentar la salud y bienestar, necesitamos hacerlo de forma coherente y justificando la inversión necesaria. Demasiadas veces, tanto en nuevos desarrollos como en regeneraciones urbanas, las nuevas plantaciones tratan de cumplir con los requerimientos mínimos o plantaciones arbitrarias. Las promesas de plantaciones como arma política no ayudan mucho, ya que lo que importa realmente es cuántos árboles alcanzarán su madurez.

Newcastle University. Fotografiado en 2020

Y finalmente, ¿cuál es la forma correcta? Esto depende de donde se plantará el árbol, pero esencialmente, debemos saber que el árbol necesita acceder a volúmenes adecuados de suelo no compactado, agua, aire, el soporte adecuado para mantenerlo erguido hasta que este crea su propio sistema radicular, protección contra posibles daños y un correcto mantenimiento. En resumen, recrear el entorno en el cual el árbol crecería en la naturaleza. En suelos ajardinados o blandos, esto suele ser sencillo. Sin embargo, cuando queremos plantar en entornos pavimentados, con altos niveles de compactación bajo tierra y donde las superficies impermeables evitan que el agua ingrese en las zonas de enraizamiento, precisaremos de soluciones de ingeniería más especializadas. El sistema de celdas de suelo RootSpace de GreenBlue Urban soporta el pavimento y permite mantener el suelo aeróbico y no compactado, en condiciones óptimas para el crecimiento radicular. Soluciones para la gestión de raíces como las barreras ReRoot, RootDirectors y RootForm promueven que las raíces vayan hacia abajo, alejándolas de áreas superficiales sensibles. Los productos para aireación y riego RootRain aseguran que el agua y el aire lleguen directamente hasta las nuevas raíces más fibrosas, evitando que el agua se evapore, animando a un crecimiento más profundo con mayor tolerancia a las sequías. Los sistemas de anclaje bajo tierra Arborguy mantienen el árbol erguido a la vez que permiten el movimiento del tronco. Estos movimientos liberan hormonas de crecimiento en las raíces, iniciando un establecimiento más rápido y resiliente del árbol. Finalmente, considerar los daños potenciales que afectarán al crecimiento del árbol te ayudarán a elegir la forma más adecuada de proteger el árbol en superficie. En este caso, rejillas cubre alcorques o protectores verticales ayudarían a este fin.

Cuando sometemos las propuestas de plantación a estas cuatro consideraciones con éxito, tendremos más posibilidades de contar con una cobertura arbórea más sana en el largo plazo, lo cual debería ser el principal motivo de la plantación. Si las probabilidades de crecimiento de un árbol son escasas en una ubicación concreta, no lo plantes. Encuentra otro lugar con mejores condiciones para su supervivencia. Copas por muchos años.

St Pauls Cathedral. De los primeros proyectos con RootCell. Fotografiado en 2019.

Want to discover more?  Our latest webinar on Friday 14th May discusses just this – with current speakers from City of Trees and Portsmouth City Council, highlighting hybrid engineered tree pits and a host of successful projects with underground constraints.